Los recuerdos son el presente del futuro, y el futuro es mañana. La vida no es lineal sino helicoidal
AHORA UNIDOS MÁS QUE NUNCA 15-M DEMOCRACIA REAL YA
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jueves, 24 de junio de 2010
Hoy, una de Catulo.
Si me dejaran besar continuamente tus ojos de miel, los besaría hasta trescientas mil veces y no me sentiría satisfecho ni aun cuando fuera más apretada que la de espigas maduras la mies de nuestros besos.
miércoles, 16 de junio de 2010
Con el estilo de Catulo (modestia a parte).
A Venus:

Catulo escribía a Lesbia con todo su amor, pero el pobre no fue correspondido en su ciego amor. Este texto alaba la superación de Catulo, todos con el tiempo podemos, debemos superar el pasado y afrontar una nueva época que nos deparará sorpresas ¿buenas? ¿horribles? Lo importante es que no nos dejen indiferentes...
Prometí no escribir más sobre ti, mas no puedo. La oscuridad me habla,
la soledad conversa conmigo.
Ahora, todo se complica. Te miro y te deseo, te deseo y sueño, sueño y muero.
Controlo mi locura que me pide besarte, la razón suplica sólo abrazarte, el sentido común amarte como amigo, cómplice de secretos y maliciosas tretas.
Pero todo acabó, unas palabras mágicas y todo desaparece ¡Adiós, Lesbia! ¡Adiós, Venus!

Catulo escribía a Lesbia con todo su amor, pero el pobre no fue correspondido en su ciego amor. Este texto alaba la superación de Catulo, todos con el tiempo podemos, debemos superar el pasado y afrontar una nueva época que nos deparará sorpresas ¿buenas? ¿horribles? Lo importante es que no nos dejen indiferentes...
Prometí no escribir más sobre ti, mas no puedo. La oscuridad me habla,
la soledad conversa conmigo.
Ahora, todo se complica. Te miro y te deseo, te deseo y sueño, sueño y muero.
Controlo mi locura que me pide besarte, la razón suplica sólo abrazarte, el sentido común amarte como amigo, cómplice de secretos y maliciosas tretas.
Pero todo acabó, unas palabras mágicas y todo desaparece ¡Adiós, Lesbia! ¡Adiós, Venus!
lunes, 14 de junio de 2010
El amor en Catulo
La otra noche leía a Catulo y pensé: "este tío era más romántico que Bécquer". Así que, decidí transcribir dos de sus poemas que, podríamos encasillar en lo que es el día y la noche en el amor. No tienen desperdicio, espero sean de vuestro agrado. Como diría el romano Catulo: valete.
Vivamos, Lesbia mía, y amémonos, y no nos importen un as* todas las murmuraciones de los ancianos ceñudos. Los soles pueden ponerse y volver a salir; pero nosotros, una vez que se apague nuestro breve día, tendremos que dormir una noche eterna. Dame mil besos, luego cien, luego otros mil, luego cien más, luego todavía otros mil, luego cien, y finalmente, cuando lleguemos a muchos miles, perderemos la cuenta para no saberla y para que ningún malvado pueda aojarnos al saber cuantos han sido los besos.
----
Dice mi amada que con nadie quisiera unirse más que conmigo, ni aun si el mismo Júpiter se lo pidiera.
Lo dice, pero lo que una mujer dice a su ardoroso amante hay que escribirlo en el viento y el agua rápida.
*Esta expresión la podríamos actualizar como "me importa un pimiento". El as era una moneda de bronce de mínimo valor.

Foto: Los amantes de Roma (Febrero de 2007). Ciertamente me gustaría saber que fue de estos jóvenes que fotografié en la colina del Aventino.
Vivamos, Lesbia mía, y amémonos, y no nos importen un as* todas las murmuraciones de los ancianos ceñudos. Los soles pueden ponerse y volver a salir; pero nosotros, una vez que se apague nuestro breve día, tendremos que dormir una noche eterna. Dame mil besos, luego cien, luego otros mil, luego cien más, luego todavía otros mil, luego cien, y finalmente, cuando lleguemos a muchos miles, perderemos la cuenta para no saberla y para que ningún malvado pueda aojarnos al saber cuantos han sido los besos.
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Dice mi amada que con nadie quisiera unirse más que conmigo, ni aun si el mismo Júpiter se lo pidiera.
Lo dice, pero lo que una mujer dice a su ardoroso amante hay que escribirlo en el viento y el agua rápida.
*Esta expresión la podríamos actualizar como "me importa un pimiento". El as era una moneda de bronce de mínimo valor.
Foto: Los amantes de Roma (Febrero de 2007). Ciertamente me gustaría saber que fue de estos jóvenes que fotografié en la colina del Aventino.
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